lunes, 26 de noviembre de 2012

SERGIO CIANCAGLINI DE LA VACA: “LA GENTE TIENE HOY LA CAPACIDAD DE LLEVAR ADELANTE SUS PROPIOS PROYECTOS DE COMUNICACIÓN”. Octubre 2009


Por Patricio Lobos

Visitamos MU Punto de Encuentro, el espacio físico que tiene la Cooperativa de periodismo La Vaca en Capital Federal. En el lugar se pueden encontrar libros editados por la cooperativa, revistas, publicaciones de grupos independientes, ropa y artesanías de emprendimientos alternativos que adornan el espacio donde además se puede comer bien y disfrutar de algún recital o festival de poesías.

La Vaca nace en pleno 2001, al calor de las cacerolas y los piquetes, como una propuesta de un medio social de comunicación diferente al panfleto de la izquierda y el periodismo comercial. Se inicia como una página Web y luego desarrolló una editorial, una revista (“MU”) que sale todos los meses y un programa de radio (“Deci MU”) que se puede escuchar en todas las radios de FARCO.


Dos de los libros más destacados de La Vaca y que han tenido mayor impacto son: “El Fin del Periodismo y otras buenas noticias” y “Sin Patrón”. El primero plantea la hipótesis del fin del periodismo en su rol de especialización (profesionalización) y mediación (“ponerse en el medio”, hablar por otros) y la tendencia creciente a la gestación por parte de la gente, de herramientas de comunicación propias. La segunda recorre las experiencias de fábricas recuperadas en el país y fue editado también en idioma ingles.


Actualmente se encuentran realizando el sexto año de la Diplomatura en Gestión Autónoma de Medios Sociales Comunicación. A continuación el dialogo con uno de sus periodistas, Sergio Ciancaglini.

El parto, el nacimiento

Al Sur del Viento- La Vaca tiene varios espacios de intervención: nace como una página Web, luego desarrolla la editorial, la revista, el programa de radio y este local, MU Punto de Encuentro. ¿La idea es que con poco se puede hacer mucho?.

Sergio Ciancaglini- Si. Vos imagínate como nacieron Las Madres de Plaza de Mayo: eran unas señoras que estaban encerradas en sus casas y se enteraron de la desaparición de sus hijos, no sabían nada de política, de militancia, miraban a Mirta Legrand y sin embargo pudieron salir a la calle y cambiar la historia de los DDHH en un país como la Argentina. Desde ahí podes hablar de cantidad de ejemplos de cómo la sociedad ha creado opciones nuevas para no quedar encapsulada.


Lo que nosotros decimos es que con poco se puedo hacer mucho en la medida que sea poco material. ¿Qué es tener poco?. ¿Tener pocas computadoras, grabadores, movilidad?. De lo que hay que tener mucho es de entusiasmo, de ganas, de seriedad, de curiosidad, ese es el capital. Fijate Walsh (igual mejor que hablar de el es leerlo) e imaginá “Operación Masacre. ¿Que tenia Walsh?, no tenía recursos y logró hacer una obra cumbre del periodismo mundial. Lo hizo viajando en colectivo, a duras penas tenía su máquina de escribir, no tenía en donde publicarlo. Me vas a decir: es el talento. Pero el talento se crea, se trabaja.

Nosotros tenemos: la revista MU, la página de Internet, la editorial de libros donde ya hicimos cerca de seis libros. El libro “Sin Patrón” se editó en ingles y en EEUU y eso está generando un interés allá por la fábricas recuperadas argentinas. En noviembre vienen norteamericanos a visitarnos para conocernos y conocer las fábricas recuperadas. Este local que es un centro de difusión de las cooperativas, la ropa y la yerba es de grupos cooperativos, hay proyectos del Borda y Tobar García que son neorosiquiatricos, libros de editoriales independientes, revistas, recitales, un montón de cosas relacionadas con un mundo creativo. Eso nos genera una alegría muy grande.

ASV- Están haciendo una nueva edición del Diplomado (Cátedra Autónoma de Medios Sociales Comunicación). ¿Contanos como se está desarrollando y cual es la idea de la cátedra?

SC- El Diplomado en Gestión de Medios que está dentro de la Cátedra Autónoma de Comunicación Social va ya por su sexto año. Ahora lo estamos replicando en Río Negro, en Cipolletti.


La idea de la cátedra es que la gente tiene hoy la capacidad de llevar adelante sus propios proyectos de comunicación sin esperar que venga un profesor a darles el título de algo. Lo que queremos es romper esa parálisis que genera la universidad. Para nosotros la universidad está cumpliendo en muchos casos un rol de meterle miedo a la gente con respecto a sus capacidades más que de darles las herramientas y la confianza necesarias para llevar adelante sus propios proyectos de comunicación.

Hemos visto nacer, luego de estos 6 años, cantidad de espacios culturales, revistas, editoriales, cooperativas de fotógrafos y documentalistas que nacieron en la cátedra. Cualquier mamá o papá que tuvo un bebe se imagina de lo que estoy hablando. Es la sensación de que nazca algo de lo que uno ayudó a ser partero.

ASV- ¿Parece que la Cátedra rompe con una idea muy difundida desde la academia o desde la profesión de que desde los lugares autónomos se hace periodismo de baja calidad?

SC- Claro, la idea es romper con eso. Hoy en día el periodismo malo y de baja calidad lo hacen estas empresas periodísticas y cualquiera que lea los diarios o mire televisión sabe de lo que estoy hablando. Es catastrófico ver lo que dicen los medios y da vergüenza ajena.
Creo que el valor que tiene estas opciones, lo que ha nosotros nos gusta llamar “medios sociales de comunicación”, las radios comunitarias, las páginas de Internet, las editoriales, los proyectos autogestivos nuevos, es que la calidad es un tema crucial. La tienen en el contenido. A veces el tema es como transformar ese contenido en un formato de igual calidad, atractivo para el lector, lindo, interesante de leer, escuchar o mirar.



Se trata de darle interés, jerarquía y entusiasmo a una historia para que sea grande e interesante. Hay que tener ese espíritu de decir: lo que estoy haciendo es tan importante que merece tener excelencia, gran calidad y capacidad de comunicación y de impacto. Es muy lindo que tanta gente joven pueda generar algo que denuncie y que sea atractivo a la vez.

La universidad. “la otra deforestación”.

ASV- ¿Desde que lugar hacen la crítica a la universidad, porque muchos son docentes universitarios?. ¿Que posibilidades hay de romper con esa forma de enseñanza, de generar algo nuevo?

SC- La posibilidad la estamos haciendo con la cátedra. La verdad que no nos interesa entrar en debate con los universitarios sobre lo que están haciendo. He perdido un poco la agenda y estoy ocupado en estas cosas más que en estar haciendo debates protoacadémicos de comunicación que los veo como impostados e hipócritas, y en el caso de los bien intencionados los veo estériles. Los veo como horas que hay que cumplir para que venga este y hable un poco y después hacemos un trabajito práctico. Esta es mi experiencia de años. Prefiero hacer cosas que tengan mayor capacidad de transformación.



En la universidad estos debates se podrían realizar pero ¡que lean los libros!. No leen un libro. Me ha pasado de ir a la universidad donde hablábamos de los libros y truchaban apuntes de “Sin Patrón”. Eso es terrible en términos de desprecio por el trabajo de una cooperativa. Nos parece que son mucho más valiosas las experiencias, los entusiasmos y la vitalidad que encontramos en las experiencias del diplomado. Todo eso fallece en el momento de cruzar el umbral de la universidad donde aparece “Sexto sentido”. Una variedad de gente fallecida, dormida y esperando que esto termine. Parece más un simulacro de debate, que un debate en serio. Nos interesan los debates en serio, son los únicos que hacemos.

La Ley de Radiodifusión y los traviesos de siempre…

ASV- ¿Cómo ves el debate que se está dando en el país a raíz de la nueva Ley de Radiodifusión?.

SC- Al debate lo veo muy positivo, sobre todo porque nosotros venimos hablando de esto desde hace muchos años. Para que tengas una idea, además de mi espantosa vejez, hace 12 años estaba escribiendo sobre el tema de las intenciones monopólicas de Telefónica en el continente. Y hace 4 años escribimos un libro que se llama “El fin del periodismo y otros buenas noticias”. El fin del periodismo se refiere a lo que todos ahora estamos viendo con mayor claridad que es esa decadencia de los medios comerciales, lo que llamamos grandes medios, que son para nosotros, empresas periodísticas, actores concretos, no son medios ni están en el medio de nada y han dejado de hacer periodismo y los periodistas son empleados de esas empresas. Nos provoca una enorme alegría que esto se este debatiendo ahora.


Lo único que me preocupa de la ley es la autenticidad de muchos que ahora dicen las mismas cosas que nosotros veníamos diciendo y que antes no decían nada.

ASV- ¿Y eso es un problema?

SC- Si es un problema. Vos sabes como son las aplicaciones de las leyes en este país que pueden generar traviesos. Argentina es un país con mucha gente traviesa. Ahora, de repente se puso democrática por la comunicación. Mucha de la gente que habla hoy no quisiera recordar lo que pensaban en otros tiempos, cuando se refrendaban las leyes a favor de los monopolios. Es un problema saber como va a seguir la historia. Por ejemplo: FARCO tiene una posición que por supuesto nosotros compartimos y nos gusta y nos parece sincera. Pero no voy a tomar con el mismo nivel de seriedad lo que digan mis amigos de FARCO que lo que digan muchos diputados que ahora son encendidos defensores del pluralismo. Otra cosa. Si no fuera por el lío que se armó por la ley, pasaba que Telefónica podía ser el nuevo monopolio.

ASV- ¿Parecería que lo más difícil va a ser como se garantiza el cumplimiento de la nueva ley?.

SC- Por eso. Por ejemplo: esta ley va a permitir que las radios de FARCO y cooperativas cómo La Vaca puedan tener sus emisoras, sus ondas radiales, todos proyectos, como los de FARCO, que han sido historias de parto, de actos de libertad, de pluralismo. Ahora: ¿van a ser ellos los que accedan a esto o va haber un amigo travieso o algún señor que firma los papelitos como ha ocurrido en toda la historia argentina?.


Argentina está llena de leyes maravillosas que han sido una trampa para que la gente se deje de molestar. La famosa hecha la ley y hecha la trampa. Creo que es importante mantenernos atentos y es muy justo desconfiar.