lunes, 26 de noviembre de 2012

ENTREVISTA A OSVALDO ALONSO: "HAY QUE CAMBIAR LA LEY DE EDUCACIÓN SUPERIOR". Marzo 2006


 
Con Osvaldo Alonso comenzamos las entrevistas en AL SUR del VIENTO. Alonso es profesor del CURZA y sociólogo además de Coordinador de la carrera de Ciencias Políticas y referente de la ADUNC -organización que nuclea a los docentes universitarios del Comahue-.

Con Alonso se puede conversar de muchas cosas, y seguramente no faltará oportunidad para hacerlo en otra ocasión. Ésta ves recorremos diversos temas, que van de lo local a lo global, tal el sentido que le pretendemos dar a la revista.

Comenzamos por el año que se viene en la Universidad, la política de Kirchner en la Universidad, la Ley de Financiamiento Educativo, para luego conversar sobre la llegada de los gobiernos "progresistas" en América Latina y la actualidad del "movimiento social local y continental".

-Osvaldo parece que se viene un año complicado en la UNC y en el CURZA. La ADUNC abrió las puertas a las posibilidades de medidas de fuerza por los incumplimientos del gobierno en los acuerdos firmados en septiembre del año pasado: ¿Cómo se viene el año?

-Hay incumplimientos con lo acordado el año pasado, incertidumbre acerca del envió de las partidas para pagar lo que se había acordado y por otro lado quedaron pendientes una serie de temas que para los docentes universitarios fueron muy importantes en el pasado, que ahora habrá que retomar. Entre ellos está del sueldo del cargo testigo –el ayudante con dedicación parcial- que buscamos que alcance la canasta familiar de 850 pesos, en estos momentos y luego de las negociaciones del año pasado el sueldo está en unos 570 pesos, todavía estamos lejos.

Y por otro lado vemos la necesidad de un cronograma que vaya incorporando a los docentes ad-honorem en las universidades nacionales que son muchos y está el tema de un piso más alto para la categoría mínima del pago del Impuesto a las Ganancias. Como está tan bajo con los últimos incrementos este alcanza a muchos docentes, y los descuentos son sustantivos. Prácticamente se pierde un sueldo por año.

-¿Por ahí haría falta una nueva política impositiva?.

-En este caso es un reclamo generalizado que nosotros incorporamos en el pliego de demandas a las autoridades del Ministerio de Educación. Y esto está ocurriendo con otra categoría de trabajadores, como el caso de los petroleros de Santa Cruz. Hoy el piso de las ganancias está en 1800 pesos sin carga de familia

 -Con esa visión se iguala supervivencia con ganancias...

-Exactamente, además hay un concepto equivocado, puesto que el salario nunca puede estar grabado por un impuesto a las ganancias.

-Entonces la fuente de conflicto más fuerte será el tema salarial...

-El tema salarial es el tema que nosotros estamos impulsando en la Mesa de Negociación Salarial, pero en el marcos de la lucha de la Comunidad Universitaria, nosotros junto con los estudiantes seguimos manteniendo nuestras reivindicaciones, la derogación de la Ley de Educación Superior -LES-, una nueva ley que responda al carácter que tienen que tener las universidades nacionales, pública, democrática y popular. Terminar con estos sistemas que quisieron imponer como el tema de acreditación a las carreras, el tema de la privatización de servicios a terceros, la proliferación de posgrados que se han convertido en casi una condición sine qua non para la carrera universitaria.

-¿Cómo se puede hacer para contrarrestar la entrada y proliferación de posgrados que llegan al CURZA?

-Hay un punto que es el de revalorizar la carrera de grado porque la instalación del posgrado a significado primero una desvalorización de la carrera de grado, una de las medidas aplicadas fue la reducción de las carreras de grado, que pasaron de 5 a 4 años con lo cual se está claramente diciendo que el grado queda como una instancia intermedia. Nosotros no nos oponemos a la formación permanente y de posgrados, creemos que eso debe tener cierta racionalidad.

Las universidades argentinas se caracterizaron por tener excelentes egresados de las carreras de grado. Hay que revalorizar todos los niveles. El nivel primario, el nivel medio y el de grado universitario. Después podemos empezar a hablar sobre que posgrados hacen falta con cierta planificación y racionalidad.

Los posgrados juegan como una especie de disciplinador al interior de las universidades, que logró arancelar los estudios universitarios. Todo muchacho que egresa de una carrera de grado está obligado prácticamente a hacer un posgrado y eso tiene que pagarlo y algunos de ellos son muy caros.

Los posgrados tienen que tener un sentido, tienen que ser las universidades las que los promuevan y tienen que ser gratuitos.

-En cuanto a la Ley de Financiamiento Educativo -LFE-, aprobada hace muy poco -que recibió el apoyo de los sectores gremiales más cercanos a Kirchner como la CTERA- la Conadu Histórica la rechazó en forma unánime ¿Cuál es la visión de la ADUNC?.

 -Nosotros creemos que esa ley si realmente tiene el propósito de arrimar mayores recursos al sistema educativo debe alcanzar a la Universidad, porque no está asegurado que las universidades sean beneficiadas por esta ley. En principio estuvieron fuera del proyecto que presenta el poder ejecutivo al Congreso, las universidades no estaban incluidas. Después se dijo que se las iba a incluir, lo cierto es que todo eso está en una cierta nebulosa, no sabemos que va a pasar. Si va haber más recursos para educación tiene que haber más recursos para la Universidad. No se trata solo de financiamiento, sino financiamiento para que tipo de educación, para qué Universidad. Nosotros creemos que la ley actual de Educación Superior implica un modelo de Universidad que no tiene nada que ver con lo que nosotros entendemos por Universidad publica y popular. Hay que cambiar decididamente la Ley de Educación Superior.

-Entrando un poco al tema más local, del "movimiento social local": ¿Cómo ves el movimiento local? ¿Atomizado, fragmentado? ¿Ves nuevas construcciones?.

-Como a nivel nacional en Viedma en los últimos cinco años hubo una revitalización de la movilización social y de las organizaciones, han aparecido organizaciones y grupos nuevos, todo eso me parece que esta todavía en un estado de dificultades para consolidarse, hay movilización lo que no hay todavía son movimientos. Lo que hay son algunas organizaciones que al calor de toda esta movilización replican las formas tradicionales, especialmente los movimientos de desocupados que no tienen el carácter que tuvieron y tienen otros movimientos de desocupados a nivel nacional. Acá en la Comarca, salvo alguna excepción, no quiero equivocarme en eso, pero por lo menos las más visibles, reproducen la visión clientelar del viejo sindicalismo y me parece que también se plantea una distancia entre los lideres y sus propias bases.

Después hay una serie de movimientos y expresiones tanto sociales como culturales, yo rescataría lo que fue el Frenapo en su momento, lo que fue la movilización contra el ALCA con la Consulta Popular, rescataría también los Autoconvocados Contra la Minería Contaminante, que fue a nivel provincial pero que se dio en Viedma también, donde se logró frenar esos emprendimientos por el momento. Pero falta que eso se consolide en una fuerza social y política que vaya creando una nueva relación a nivel local y provincial que nos permita pensar en horizonte político diferente.

-En este sentido Osvaldo, ¿cuánto divide la coyuntura?. ¿Y en concreto la posición con respecto al gobierno de Kirchner?.

-Todo gobierno como el de Kirchner, que se autodefine y se lo define desde afuera como progresista, siempre genera una ambigüedad, porque por un lado uno puede decir, bueno hay medidas que son buenas que las puede sostener y aplaudir o acompañar, pero por otro lado siempre generan cierta confusión respecto al verdadero carácter del gobierno del que se trata. Quiero decir, en la década del noventa con el menemismo estaba todo claro, no había dudas. Pero en mi opinión yo creo que la cosa no puede pasar por como cada uno se posiciona frente al gobierno, sino porque hacemos con los acontecimientos concretos y específicos que van ocurriendo. Frente a los hechos y no tanto frente a los gobiernos. La toma de posición acerca del gobierno no me parece decisiva.

-Aca lo que vemos en Viedma son búsquedas, desde la Universidad salió este "Encuentro de situación", vos formás parte de "La iniciativa", los "Encuentros por la soberanía" del año pasado. Todas convocatorias que aparecen al margen de lo orgánico y los partidos. ¿Coincidís con que son búsquedas más bien defensivas?

-Yo estoy más de acuerdo con que son búsquedas, no me animo a decir que son defensivas. Creo que toda la gente que está participando de esto a tomado en cuenta lo que acá ocurrió. Acá hubo una crisis del sistema político, muy profunda, una crisis de representatividad de la política y los políticos. Estamos pensando en lo nuevo no en lo viejo. Lo viejo todavía existe, los niveles de credibilidad de la política y los políticos son bajísimos eso no cabe la menor duda y mientras no haya reemplazo continua...

-Parece una crisis que no tiene vuelta atrás...

-No tiene vuelta atrás por lo menos en las formas tradicionales. Uno de los aspectos buenos de la crisis es que desnudó el verdadero carácter de la política en Argentina. En realidad lo que hay son agrupamientos haciendo un calculo estratégico acerca de cual es la manera más adecuada para llegar a los cargos. Eso lo estamos viendo en la provincia donde se cruzan personajes o eventuales candidatos y lo vemos también a nivel nacional. Esto revela que estamos en una crisis muy profunda y en este marco no hay posibilidades de cambio.

Para retomar el tema del gobierno, creo que el gobierno ya dio todo lo que tenía para dar, todo lo que podía dar como cambio o transformación ya lo dio, a partir de ahora es más de lo mismo.

Por eso la necesidad de estas búsquedas de las que hablábamos que no son fáciles, porque tienen que caminar en un camino desconocido.

 -Y en esta realidad nueva que marca la Globalización, de un poder que se a descentralizado del Estado a las organizaciones supranacionales, ¿Es conducente una estrategia nacional?.

-En eso hay que tener cuidado. El tema de la globalización se ha utilizado políticamente, entonces se lanza esta idea de que hay un mundo globalizado, por lo tanto hay un poder global y con eso se descalifica todo tipo de lucha o resistencia a nivel nacional, regional y local. Son argumentos muy utilizados ¿pero que vamos a hacer a nivel local si esto es un problema de dimensiones mundiales?. Entonces es como que paraliza e impide activar formas de participación. No cabe duda de que el capitalismo se a transformado a nivel global y ha logrado desbloquear algunas de las barreas que tenía, el caso de los Estados nacionales, pero eso no nos debe llevar a rápidamente sacarnos de encima y decir ya no hay nada que hacer a nivel nacional, no hay política provincial, política local. Siguen habiendo instancias y espacios que se procesan a nivel nacional, provincial y local.

Yo me pregunto por ejemplo: la crisis de los 90 si bien es una crisis a nivel global se procesa de diferentes maneras. En Viedma se procesó con una determinada matriz y esa matriz es local. Vos mirás hoy en Viedma y ves que hay gente que no sufrió la crisis, ves que se construyen casas de mayor valor, ves como se despliegan una serie de condiciones de vida... y eso es una matriz local. ¿Y esa crisis quien la pagó en Viedma?. La pagó el grueso de la población, los empleados públicos a los que le hicieron descuentos, los empleados de la construcción, la gente que quedó fuera. Pero hubo un sector que se enriqueció en medio de la crisis. Y eso a quien se lo vamos a adjudicar ¿al fondo monetario?. Esa es la trama local. Eso resuelve haciendo política local.

-Para terminar Osvaldo queríamos charlar del "movimiento social" a nivel continental. Ahora con la llegada de gobiernos "nacionales-populares" o "reformistas", esencialmente el de Chavez y el de Evo Morales, vemos que los "movimientos sociales" se han involucrado apoyando a esos liderazgos.¿No asume demasiados riesgos el movimiento social con estos acercamientos?.

-Los riesgos siempre están, la política no se puede hacer sin riesgos. Hay que tratar de minimizarlos. Yo creo que en América Latina la izquierda o el progresismo ha caído en una generalización muy rápida acerca de la caracterización del carácter progresista o izquierdista de ciertos gobiernos que habría que verlos.

Ahora tenemos un ejemplo de lo que está pasando con el gobierno de Uruguay con el tema de las papeleras. Que más allá de si las papeleras contaminan o no revela que no se abandona un mismo modelo de desarrollo económico y social sobre la base de inversión de capitales que se tratan de atrapar de cualquiera manera. Pero que en América Latina hay toda una corriente que va en una línea de cambio y transformación no hay dudas. Ahora como se expresa eso a nivel de los gobiernos hay que ser cuidadoso.