viernes, 21 de agosto de 2009

UN FANTASMA RECORRE LA CIUDAD


Un fantasma recorre y amenaza a la ciudad de Viedma. Según el Secretario de Gobierno de la Municipalidad no es el fantasma de la pobreza, la indigencia, la desocupación y la falta de vivienda, es el fantasma del Foro Permanente por una Vida Digna. Sediciosa organización conformada por “vagos y mal entretenidos” que perturba la tranquilidad de los viedmenses e impiden el trabajo sostenido del Intendente Ferreira y sus funcionarios.
Cuando alguien no quiere, no puede o no sabe resolver un problema suele inventarse un enemigo. Es un recurso tan viejo como la historia de la humanidad. Hagamos un breve repaso: herejes, judios, homosexuales, subversivos, etc, etc...o simplemente “vagos y mal entretenidos” como rezaba un edicto pretérito que habilitaba detener y apalear a quien no justificara una ocupación “decente”. En fin, nada nuevo pero peligroso. Según está remanida interpretación sólo pueden opinar y decidir los gobernantes y los poderosos, el resto somos ciudadanos de segunda categoría condenados a trabajar y a callarse la boca. A aceptar resignadamente que hermanos nuestros vivan en condiciones indignas, que niños enfermen y mueran porque “hay que tener paciencia” y esperar a que el caprichoso señor Intendente se decida a llevar el agua y la electricidad y se ponga a trabajar decididamente para eliminar las casillas de cantonera y nylon. A mirar para otro lado cuando jóvenes de nuestra ciudad son asesinados o sufren violencia desde el propio Estado. A ser indiferentes cuando los funcionarios no cumplen con su primera obligación: la de atender las necesidades más elementales de los habitantes de la ciudad., derechos reconocidos por nuestra Carta Orgánica Municipal, Constitución Provincial y Nacional y Tratados Internacionales firmados por el país. Curiosa enseñanza para nuestros niños y jóvenes, triste destino para nuestra democracia
Frente a la magnitud del problema es mejor eludirlo para desviar la atención. Es mejor encontrar un chivo expiatorio que recordar que el actual Intendente de Viedma fue presidente de Casa Rionegrina e Interventor del IPPV durante varios años y, por lo tanto, uno de los principales responsables de la destrucción de ese organismo y de la política de vivienda de la provincia cuyas consecuencias hoy padecemos en Viedma y otras ciudades rionegrinas.
No se confunda Sr. Berardi no crea en la eficacia de aquella máxima de uno de los regímenes más atroces que padeció la humanidad: “miente, miente que algo queda”, ni en los resultados de la orden del déspota: “maten al mensajero” que trae malas noticias, Ud. es un funcionario público –de paso recordemos elegido solo por el dedo del Intendente-, se le paga para que resuelva los graves problemas que viven muchas familias viedmenses no para juzgar y descalificar a quienes demandan, opinan y proponen alternativas. No agregue un agravio más a los vecinos que reclaman por sus derechos, no son tontos ni están manipulados por nadie, tienen mucha más dignidad que algunos que creen que todo se compra y se vende.

Osvaldo Alonso