martes, 15 de diciembre de 2009

BARCIELA: “EN EL PERONISMO HAY UN NÚCLEO FUNDACIONAL PLEBEYO QUE TOCA ALGUNA FIBRA SENSIBLE DE LOS SECTORES DOMINANTES”


Por Patricio Lobos

Gonzalo Barciela es docente de la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo y llegó al CURZA esta vez para dar continuidad al seminario “La decisión armada. Indagación sobre la subjetividad militante en la Argentina Sublevada (1969-1973)”.

El seminario resulta ser una continuidad del espacio de trabajo conformado en el CURZA desde el año 2005. Testimonio de este fructífero intercambio han sido los seminarios: “Pensamiento Político Latinoamericano”, dictado durante el segundo cuatrimestre correspondiente al año 2005, “El populismo y la primacía de la política”, el cual se desarrolló durante el año 2006. Finalmente, el curso “Wo es war, soll ich werden. Derivas lacanianas y postalthusserianas de la subjetividad política”, dictado el año pasado.

“La decisión armada” propone abordar el estudio de las condiciones de emergencia de la acción política armada y de la subjetividad que le resultó inmanente, desde mediados de la década del ’60 hasta fines de los años ’70 en nuestro país.

Realizas tu tercer seminario en el CURZA, esta vez se trata de “La Decisión Armada: Indagación sobre la subjetividad militante”. Contanos que ideas pretendes desarrollar.

El primer objetivo es darle continuidad al espacio de reflexión en el que venimos trabajando hace ya cuatro años en el CURZA. Reunir esas diferentes herramientas que fuimos desplegando en el plano de la teoría política para abordar una serie de trabajos propios de la historia reciente y desplazarnos, pasar del escenario de la crónica, de la reflexión militante y del plano meramente descriptivo que propone la historiografía, a efectos de indagar procesos, en los que la teoría política nos permite inteligir identidades y actores en pugna y, en particular, mostrar cómo el concepto captura lo histórico.

Lo histórico no se ordena por la mera sucesión de hechos, como una cronología, sino que, de lo que se trata, es de captar la racionalidad inmanente a los procesos, la serie de estrategias e intervenciones a partir de las cuales se ordenan las fuerzas que uno puede entender que ingresan a ese campo y en esa situación histórica. La situación histórica se ordena como un proceso y dentro del mismo se inscriben determinados agentes. También es interesante ver en ese espacio como se constituyen sujetos políticos.

Uno de los movimientos que planteas estudiar es el de Montoneros o la izquierda peronista. En el seminario planteabas que se trata de escapar de las visiones instrumentales, esas que entienden la adhesión al peronismo como una decisión racional e instrumental. ¿Crees que el proceso en realidad es más complejo?

Hay una visión extendida que plantea que la adhesión de amplias franjas de las organizaciones armadas al peronismo responde a una lectura más propia de la decisión o elección racional o también a una sociología de cuño neokantiano, que entiende a la acción como concertada o constituida con arreglo a fines. Esas lecturas sitúan un problema práctico de orden prioritario que sería la brecha, aparentemente irreductible entre la vanguardia política, que se sostiene de su propia declaración o autoproclamada, y las masas, donde la simple adhesión al peronismo permitiría zanjar ese obstáculo o distancia.

Lejos de esa suerte de maleabilidad, que significaría presuponer un sujeto que encuentra a su disposición identidades preconstituidas y las elige a su arbitrio, hay reglas que hacen a la constitución del dispositivo de enunciación propio del peronismo. El peronismo en tanto identidad política es un fenómeno discursivo y por lo ello supone determinadas reglas de formación y disposición de los elementos que conforman esa discursividad. La adhesión al peronismo implica el ingreso a esas reglas de juego que rigen sobre el espacio discursivo. Precisamente el derrotero de Montoneros puede leerse a partir de esa inscripción.

¿Cómo opera este dispositivo, cómo logra atrapar a un sector de la juventud revolucionaria y no a otra?

El planteo es ¿qué hacer con el peronismo después del golpe del 16 de septiembre de 1955? Y ahí se dibujan y ensayan distintas respuestas. Unas son las de la neutralización, otras las del aislamiento, otras las de la integración, pero el peronismo sigue apareciendo como ese problema donde los sectores trabajadores refrendan su fidelidad a Perón.

Para algunos autores bastaría con haber abierto el cauce a la participación del peronismo, como se intenta durante el gobierno de Frondizi, pero ese elemento de sostenida aversión al peronismo de parte de los sectores dominantes, casi como una ceguera para algunos, no lo permite. El sistema político estaría, según este planteo, en una relación de empecinamiento.

Creo que en realidad, lejos de ser sólo un problema de integración, hay una premisa irreductible, la de la presencia de las masas, el ingreso de los sectores populares a la escena política, su irrupción y la persistencia de un núcleo fundacional plebeyo. El peronismo toca alguna fibra sensible de los sectores dominantes y eso es lo que nunca se logra desactivar. Existe un obstáculo, una presencia inquietante tanto de orden estético, para las derechas, como epistemológico, para las izquierdas. Es decir, los peronistas no sólo huelen mal y se visten peor, sino que no cesan de equivocarse.

Ese permanente poner en jaque al sistema político por parte del peronismo tiene un parte aguas en el año 1966. Ahí comienza un proceso de racionalización del mando del capital. El capital es mando político y como relación social es una relación de mando. La emergencia del capital extranjero en el año 1966 rompe con lo que Juan Carlos Portantiero llamaba “empate hegemónico” entre los sectores populares y el bloque dominante. Esta confrontación se resuelve a favor del capital extranjero con el golpe de Onganía, lo que significará un salto cualitativo del capital argentino. Lo que eso genera es un golpe profundo a una gran parte de la masa obrera y a sectores medios, profesionales, comerciantes y estudiantes.

Lo que verifica la agresión del onganiato es la permanencia de la lucha de los trabajadores que no es una suerte de épica, sino que reconoce procesos de resistencia e integración, parcial, como sostiene Daniel James. Si uno analiza el período que comprende el fin de la década del ’50 y los comienzos y mediados de los ‘60, hay un momento entre 1959, con la toma del Frigorífico Lisandro de la Torre y 1964, con el Plan de Lucha que lanza Vandor que inicia una serie de tomas de fábrica, durante el gobierno de Illia, donde se nos presenta un impasse, una interrupción, donde los sectores duros de la resistencia se ven a merced del poder, hay que recordar que en marzo de 1960, Frondizi promulga el Plan Conintes, que despliega un accionar represivo a la largo y ancho del país y en un marco de repliegue de la masa obrera. Esa derrota cala duro y habilita la lectura de una salida política negociada.

Otro elemento es la intransigencia de Perón de no plantearse ninguna salida política que no incluyera su propio reingreso al sistema político. Eso explica el sabotaje a la intentonas neoperonistas como la de Vandor que van en el sentido de construir un peronismo obrero, sin Perón, un movimiento fuertemente sindical. Ahí se ve el rasgo trostkista de Vandor, que supo tener militancia trostkista. Esta idea de lo político subordinado a lo sindical es bastante morenista. Igual conocemos cuál fue el desenlace de esa disputa.

Todos estos elementos van confluyendo, están presentados en la situación. Hay una frase esclarecedora de Horacio González que sirve para describir este proceso: “el peronismo es una suerte de recolector de las experiencias errantes de una sociedad frustrada”.

Y en ese contexto de lucha social, política y armada, ¿como opera el acontecimiento del Cordobazo?

¿Por qué vemos al Cordobazo, o lo situamos, como acontecimiento? Porque tiene la capacidad de movilizar esa serie de -en términos marxistas- contradicciones o antagonismos. Es decir, esa serie de elementos presentados en esa situación. Hay prácticas y lenguajes que están presentados, y que retroactivamente cobran inteligibilidad como antecedentes del Cordobazo. Pero el Cordobazo, en una suerte de postulación reflexiva o reflexión determinante como sostenía Hegel, las reúne y las lanza hacia delante.

La emergencia de las organizaciones urbanas que despliegan su accionar urbano, se produce con posterioridad al año 69. El quinto congreso del PRT, donde se decide fundar el ERP, se realiza en junio de 1970, es decir, con posterioridad al Cordobazo, pero también, ya en el año ’68 y durante el IV Congreso rompen filas con el morenismo bajo la consigna “Todo el partido al combate”, eso que era más una aspiración, adquiere eficacia histórica, y política, con la efectuación del Cordobazo, a partir de rastrear sus huellas, sus consecuencias. Estas experiencias de preparación militar, de pertrechamiento, cobran fuerza histórico-política a partir del Cordobazo. Allí cobra consistencia histórica lo que lamamos la “masa guerrera”. Con ese concepto no sólo nos referimos a quienes toman la práctica armada como acción política principal, sino también, a una diversidad de espacios que confluyen en el período.

La nueva izquierda fue un gran actor de ese momento que está a medio camino de constituirse como movimiento social y a la vez como actor político. En lo social como un agregado de demandas y de actores que reconocen una heterogeneidad tanto en lo ideológico-político como en su componente social. Y eso es lo interesante. El Cordobazo tiene esa posibilidad de reunir todos estos elementos y resolver una serie de contradicciones hacia adelante porque marca al interior de las lecturas de esas organizaciones el decisivo protagonismo de las masas urbanas. Como una irrupción que enclava, que imprime en la escena histórica una clave de lectura política.

El otro día veíamos el documental ERREPE y allí los militantes del ERP comentaban como significativa la experiencia del Cordobazo en sus estrategias ya que la calificaban como una pueblada no peronista.

Si, porque se inscribe en la narrativa de esa nueva izquierda. Hay como dos trayectorias: una la de la nueva izquierda que reconoce el clasismo de Córdoba y el movimiento sindical que es el que más vive este proceso de racionalización y reconstrucción del mando del capital. Pero comienza a cobrar consistencia ese sujeto político con posterioridad al Cordobazo. La pueblada tiene esta característica de oposición al gobierno de Ongania donde la demanda por el retorno de Perón es una más dentro de otras. Seguro que hubo obreros peronistas en el Cordobazo, pero no es directamente reinscribible dentro de la resistencia peronista.

Esa es la gran capacidad del Cordobazo de abrir dos claves de lectura y conformar dos identidades, una la de la nueva izquierda en ruptura con los partidos tradicionales y otra que sitúa al peronismo como la conciencia propia de la clase trabajadora, y como el despliegue mismo de su autoconciencia.

En los últimos años se ve como un retorno del tema de la lucha armada en la Argentina. Documentales en la tele, videos, películas, libros. ¿A qué crees que responde esto?

El proceso de rediscusión del accionar de las organizaciones armadas tiene dos puntos: uno la lectura que se establece en los ‘80, más ligada a una contraposición entre el accionar de las organizaciones y los valores más de corte normativo de la democracia, ello en el marco de la transición y la salida de la dictadura. Era urgente cimentar una lectura del pasado inmediatamente reciente. En los ‘90 se marca un proceso de ruptura con los 20 años del golpe, donde hay un proceso de reapropiación del desaparecido. Porque el desaparecido sufriría una doble desaparición: la física y la de su propia identidad en términos políticos. Hay un rescate de esto. Esto está ligado a la constitución y búsqueda de vías de acción política contra el menemismo, en dos frentes: con la protesta social a partir del año 1996 que irrumpía desde los márgenes del país y que después tendrá eco en el Conurbano y luego con otras modalidades de la acción colectiva, donde se destaca esa gran invención que es el Escrache. Ahí hay una rediscusión que intenta trazar una perspectiva de lo que “somos”. El rescate del desaparecido en tanto militante y no en tanto víctima, es parte de esa búsqueda. Esa empresa de reapropiación hay que entenderla en ese contexto, donde el Estado se presentaba como el gran garante de la impunidad.

En el último módulo del seminario planteás la necesidad de debatir sobre los contenidos actuales de la militancia. Trazando algún tipo de analogía, ¿Cuál crees que es el acontecimiento que convoca a las nuevas generaciones?

Las jornadas del 19-20 de diciembre de 2001 son como la gran reunión o condensación de una serie de contradicciones. El proceso que vivimos a partir de mayo de 2003 no se entiende sin esas jornadas pero, a su vez, creo que la lectura que queda por adelante sobre la indagación acerca de la práctica política, está directamente vinculada a releer que aconteció en el 2001 y no detenerse en su sola exaltación. Entender también que hay una densa trama de actores e identidades donde lo político no se satisface solamente de la pura novedad o la simple ruptura. Hay que ir a la búsqueda y ver si existe o no la posibilidad de conformación de un sujeto político. Igualmente la constitución de un sujeto político, en un sentido fuerte, capaz de constituirse en el nervio histórico que moviliza la situación, implica un proceso mucho más lento.

Pensamos como un acontecimiento las jornadas del 19-20 en tanto no cesa de causar efectos o de permanecer en la situación, es decir, que no se ha clausurado su eficacia. Pero esto no quiere decir que su eficiencia se realiza sólo a través de su exaltación o por el hecho de nombrarlo. Lo importante es -transitado casi 8 años- que hay que entender que respuestas se han dado y qué es lo que está en juego. No agotar el acontecimiento ni en su exaltación ni en su condena. Ya en la propia indagación se sitúa un sujeto.

En esto de pensar la ética militante de las organizaciones armadas de los 60 y 70, nos viene a la cabeza la imagen del zapatismo. El zapatismo parece haber aprendido de las experiencias e inaugura una nueva ética. En palabras de los zapatistas: “el fin no justifica los medios”. ¿Lo ves así?

Creo que el zapatismo es como una suerte de anacronismo. En el momento mismo en que acontece la toma del municipio de San Cristóbal de las Casas, Jorge Castañeda publicaba un libro, “La utopía desarmada”, donde daba por cerrado el ciclo de la izquierda armada latinoamericana. El zapatismo emerge como un grito de desahogo, desde esos márgenes del repliegue.

El zapatismo no tiene una capacidad de incidencia en términos de su tecnología militar. Ellos saben que están cercados en términos militares. Lo que han entendido bien es una suerte de relectura de la “guerra de posiciones” en el espacio de lo político. Incluso uno podría entender que el imaginario político de los ’60 y ’70 permanece como parámetro que informa la acción, en tanto existe un marcado foquismo, porque San Cristóbal de las Casas es como una suerte de centro de irradiación, a partir de la palabra de Marcos que ensaya una “guerra de zapa”, que pretende quitar o arrebatar al enemigo sus puntos de repliegue, en el sentido de buscar apoyos políticos.

El zapatismo es un fenómeno ligado a los procesos de autonomía, de búsqueda de iniciativas propias en relación a un Estado fuertemente centralizado, pero que termina por tener una referencia residual y espectral respecto del mismo. Coincido en que hay un cuestionamiento de cierta lógica militarista, muy presente en el debate que tuvo Marcos con Euskal Ta Askatasuna (“País Vasco y Libertad”), durante el año 2003, pero el foquismo, como componente de un imaginario político, y con la fuerza movilizadora que tiene la imagen, permanece, más allá de su identificación con una práctica armada ligada a la contraposición campo-ciudad, es decir, una matriz de orden territorial.

Igualmente después del zapatismo se da la irrupción de otros movimientos de raíz indígena. Uno es la CONAIE en Ecuador, un movimiento insurreccional de masas, que hace una experiencia política fallida con el gobierno de Gutiérrez, pero establece la cuestión indígena como una componente que hace a la identidad de Ecuador. En Bolivia lo mismo, y aún más pronunciado, no sólo por la llegada de un presidente indígena, sino porque lo boliviano como tal está en tensión con el mundo indígena. Bolivia tiene que verse a sí misma a través del rostro de un indígena y eso implica, nada menos, que revisar el relato del Estado-Nación boliviano, de repensar sus límites, a partir de la alteridad del rostro indígena, que no es una simple diferencia reinscribible en lo pluriétnico y lo plurinacional. Se enfrenta a un indígena que, a la pregunta ¿soy o no boliviano?, responde afirmativamente asumiendo la totalidad de la Nación y forzando su inscripción en la misma, Evo es esa misma repuesta.


lunes, 30 de noviembre de 2009

ZIBECHI: “ES EVIDENTE QUE ESTAMOS ANTE FORMAS DE DOMINACIÓN MÁS SOFISTICADAS”


Por Patricio Lobos

En el mes de septiembre tuvimos la oportunidad de participar del seminario de Raúl Zibechi “Las nuevas prisiones de los movimientos sociales” organizado por La Vaca en Capital Federal. Allí el periodista uruguayo y conocedor profundo de la realidad Latinoamérica y los movimientos sociales, desarrolló sus ideas acerca de la relación entre la nueva gobernabilidad y los movimientos sociales.

Para Zibechi, el contexto actual, marcado por la presencia de los gobiernos progresistas en la región, es el claro reflejo del triunfo de los movimientos sociales que lograron revertir la derrota histórica de la época neoliberal y generaron una nueva correlación de fuerzas.

Zibechi es autor de libros como “Genealogía de la revuelta” (1995), “Dispersar el poder” (2006) y su último “Territorios en rebeldía, cartografía política de las periferias urbanas latinoamericanas” (2008) editado por La Vaca. Es director del periódico Brecha de Uruguay y colabora con las revistas La Jornada, Rebelión, La Vaca y La Fogata.

Al finalizar el seminario, tuvimos la oportunidad de conversar con Zibechi sobre varios temas. A continuación la charla que recorre la relación gobiernos-movimientos, su propuesta conceptual de “sociedades en movimiento”, y el debate generado a partir de la nueva ley de radiodifusión.

Los movimientos y América Latina hoy

En el seminario describiste las características de los nuevos gobiernos en América Latina, lo que se denomina la “nueva gobernabilidad”. Uno de los puntos que destacabas era esa capacidad que tienen de ocultar los conflictos, de opacarlos y ocultarlos. ¿Como crees que es posible una nueva politización desde los movimientos sociales?, ¿como se puede activar nuevamente el conflicto?

Creo que primero hay que hacer un trabajo de esclarecimiento. Clarificar como están actuando estos gobiernos. Como las políticas sociales son utilizadas para domesticar a la gente, para acallarla. Ver como las políticas sociales no modifican las situaciones de fondo de la gente sino que apenas ponen algunos parches.

En la época del menemismo hubo que clarificar el tema de las privatizaciones, ahora también hay que clarificar esta realidad. Una de las características que tienen estos nuevos gobiernos es que dominan de una manera más opaca, más invisible. Entonces hay que mostrar y no esconder y así evitar disfrazar esa forma de hacer política.

Suena fuerte esto de que estos nuevos gobiernan dominan. Especialmente cuando pensamos en gobiernos como los de Evo Morales o Chávez que parecen del lado de la gente, de los movimientos…

Estoy hablando esencialmente de gobiernos como los de Argentina, Uruguay, Chile y Brasil. En el caso de Evo y de Chávez los movimientos son más fuertes y la situación es distinta. De todos modos todo estado domina, sino no sería estado. Igualmente creo que en Bolivia y Venezuela hay un diálogo con los movimientos que tiene un peso muy grande. Allí vemos como los movimientos están forzando a los gobiernos a dialogar con ellos. No es el caso que tenemos aquí en nuestros países donde los gobiernos hacen y desasen a su antojo y obligan a las organizaciones a ir detrás de ellos.

En el caso de Bolivia hay un intento serio de modificar las cosas, de descolonizar el estado. Si lo van a conseguir no lo se. Pero el intento existe.

Es evidente que estamos ante formas de dominación más sofisticadas y sutiles que las anteriores. Entonces de lo que se trata es de dar elementos para profundizar este análisis. Que harán los movimientos después con todo esta información no lo se.

En el caso de Bolivia, que el vicepresidente sea una persona tan cercana a los movimientos, un teórico de los movimientos como Alvaro García Linera debe desestructurar a los movimientos…


García Linera viene primero de la guerrilla y luego de los movimientos con los que tiene un diálogo permanente. Eso hace que el que tenés en frente te conozca bien y sepa tus puntos fuertes y tus puntos débiles. El vínculo es otro. En algunos casos esto puede ser una ventaja porque la violencia y la represión son menores. En el caso de Bolivia la represión no existe. Pero de ahí a que se llegue a situaciones de liberación de la gente, de estar en un nuevo lugar eso falta verlo todavía y yo soy un poco escéptico al respecto.

Planteabas también, esta idea de salir de los grupos, del encapsulamiento. En la década del noventa la consigna era construir autonomía, defenderla. ¿Crees que ahora se pasa como a otra etapa?

La autonomía es una construcción permanente. No se hace autonomía de una vez y para siempre. Lo que pasa es que todo este periodo de repliegue con el kirchnerismo ha provocado cierto enclaustramiento en los barrios, las fabricas, en sus lugares y territorios. Cruzarse con otros movimientos es fundamental. Intercambiar con otros. Eso es lo que permite crear algo nuevo. Tal vez por ese lado se pueda avanzar hacia una mayor ofensiva contra el modelo.

Hoy pareciera que las aguas están divididas en el continente en lo que refiere a los proyectos de liberación entre los que ven una salida institucional, identificados con el bolivarianismo y los que la ven por el lado de los movimientos y su autonomía identificadas con el zapatismo. Algunas ves Cerdeiras nos decía que el bolivarianismo y el zapatismo eran “felizmente incompatibles”. ¿Cómo lo ves?.

Si, coincido con Cerdeiras en esto. El zapatismo es un movimiento que no se propone pasar por el estado, ni la toma del poder, sino que se coloca en otro lugar. Es cierto que los movimientos de Venezuela y Bolivia tienen una referencia estatal muy potente, muy poderosa y todo lo referencian al estado. Creo que está bueno desarrollar esa idea.

En tu último libro, “Territorios en rebeldía” planteas una crítica al concepto de movimiento social y propones el de “sociedades en movimiento”. ¿Desde donde crees que hay que ver a los movimientos?.


Creo que hay que ver a los movimientos como relaciones entre las personas, como relaciones sociales. Para mi son movimientos aquellos que modifican las relaciones previas heredadas y por lo tanto el lugar de las personas en la sociedad. Esto es distinto a pensarlo desde los repertorios de movilización, la organización. Hacer énfasis en las relaciones nos permite hacer hincapié en el concepto de movimiento, deslizamiento, cambio de lugar. Ese es el aspecto que hay que enfatizar.

Mover-se…


Si, moverse no tanto en la calle, aunque también. Pero de lo que se trata es de moverse del lugar material y simbólico heredado.

Pensar junto a los movimientos

¿Como caracterizarías tu labor, tu pensamiento. Como alguien que piensa desde los movimientos, con los movimientos?

Creo que como alguien que piensa junto a los movimientos, por lo menos eso es lo que intento hacer. Eso igual es muy general porque nunca pensás con todos los movimientos sino con los que tenés más afinidad o que crees que son más avanzados. A veces te equivocas y esos que creías avanzados no lo son tanto, y otros que no lo parecían lo son. Trato de estar cerca de los movimientos más nuevos como los bachilleratos populares ahora o las asambleas. De fijarme en lo más creativo.

Después trato de teorizar, de comparar situaciones de un país con otro, trato de aprender yo y aprender con otros.

¿A quien ves pensando desde tu mismo lugar, desde tus mismas perspectivas?.

Veo mucha gente, intelectuales, periodistas, gente de la academia. Con Maristela Svampa, Situaciones, la gente de La Vaca, Cerdeiras. Gente con pensamiento crítico. A veces no hace falta que sean intelectuales.

El retorno de lo local

En el seminario también desarrollabas la idea del retorno de lo local. Lo local como anclaje de la dominación.

Si, igualmente no se trata de un tema académico. Pienso que la opresión y la resistencia tienen un anclaje en lo local, en el taller, en el barrio, en la fábrica, en los territorios. Lo que suceda a escala local tiene enormes repercusiones en el resto. La local es una dinámica a la que hay que prestarle mucha atención porque la clase dominante no domina en general, sino en lo concreto. Nos domina en nuestro trabajo y en nuestra vida cotidiana. Y es ahí donde se producen continuidades o rupturas.

Lo local no como simple recorte de lo global…

Claro, lo local es otra realidad. Con otras lógicas, otras dinámicas y otros tiempos. Por ejemplo, si vos pensas en el zapatismo tenés que pensar en la comunidad. No podes pensar solamente en los discursos de Marcos, eso es una mínima parte del zapatismo. Lo mismo en el tema de los piqueteros, ahí hay que pensar que pasa en los barrios y territorios.

Sobre la nueva Ley de Radiodifusión

Sabes que en Argentina a partir de la nueva ley de radiodifusión se generó un interesente debate en relación a los medios de comunicación y su rol. ¿Seguiste el debate?, ¿Cómo lo ves?


No conozco la ley y el debate. Solo te podría decir, al nivel general, que todo lo que implique una democratización de los medios es bueno. La eliminación de los monopolios, el hecho de que los movimientos sociales puedan tener sus propios medios, y no cinco minutos en algún medio comercial, me parece un paso adelante. Me imagino que en Argentina debe haber resistencias muy grandes de los monopolios y me imagino que la ley de los Kirchner mejora lo que hay pero no alcanza a satisfacer a los movimientos.







viernes, 20 de noviembre de 2009

APRETADA VICTORIA DE LA PROYECCIÓN UNIVERSITARIA EN LAS ELECCIONES DE CENTRO DE ESTUDIANTES DEL CURZA


Por apenas 9 votos superó al DEMo, actual conducción del centro (114 a 105). Tercero llegó el ERU (Estudiantes Reformistas Universitarios) con 92 votos y muy atrás la Franja Morada con 68. Los dos últimos lugares fueron para la alianza CPU-JUP que conquistó 54 votos y la UJS (Partido Obrero) 40.

Lo que se viene, un centro vaciado

Como hiciera el año que fue conducción junto a la JUP (2008), la Proyección Universitaria llevará adelante su objetivo claro: vaciar el centro de estudiantes, transformarlo en un espacio burocrático a fin a los grupos de poder y abandonarlo en pocos meses.

En el 2008 la Proyección Universitaria llegó a la conducción del centro gracias a una alianza con la JUP. Pasados apenas tres meses de su asunción no había ni alianza ni centro de estudiantes, el que fue abandonado literalmente.

Durante este año Proyección hizo valer sus contactos (padrinazgos) del radicalismo para abrir un seudo comedor financiado por la UCR, los grupos privados afines y el gobierno provincial. El comedor funciona asistencialmente para un grupo reducido de estudiantes.

La Proyección también intervino en el conflicto abierto en Ciencias Políticos. Allí actuó como el grupo de presión a favor de la gestión del radical José Gómez, denunciada por el centro de estudiantes por llegar al gobierno de la carrera luego de ser elegido por un grupo reducido de estudiantes (radicales), no haber convocado en dos años a ninguna reunión de carrera y estar signada por concursos señalados como irregulares (ver denuncia del profesor Martín Unzue, cajoneadas por la actual gestión del CURZA).

En medio de la propuesta del centro de estudiantes de democratizar el organigrama del CURZA, La Proyección propuso la elección de delegados por curso, un proyecto parecido al impulsado por la Secretaria Académica del CURZA, Viviana Boletta que logró imponer (con el aval del Consejo Directivo) el mecanismo de un delegado por año para elegir los coordinadores de carrera. Dos proyectos (el de Proyección y Boletta) claramente antidemocráticos.

Todos estos antecedentes marcan que carácter tendrá el centro de estudiantes el próximo año.

El DEMo: el único contrapeso a la hegemonía radical


La agrupación independiente volvió a instalarse como la única alternativa de peso para confrontar con las Franjas Moradas y la gestión del CURZA. Durante este año, propuso un proyecto de reforma del organigrama del CURZA que conquistó amplios apoyos en las asambleas.

El proyecto proponía reformar estructuralmente la forma de gobierno de las carreras ampliando la participación estudiantil. Empezar a “democratizar desde abajo” era el objetivo luego de las luchas por la democratización en los órganos de gobierno de la Universidad del Comahue que se dieron en 2006.

Finalmente el Consejo Directivo en una sesión infame, decidió con total ilegitimidad y arbitrariedad imponer una forma de elección de los coordinadores que socava cualquier principio democrático. Con la nueva forma de elección aprobada (delegados estudiantiles por año y presencia docente de toda la carrera) aproximadamente 4 estudiantes (cinco en el mejor de los casos) y una planta docente que llega a los 30 profesores elegirán los coordinadores.

Pese a la derrota, el DEMo sostiene su fuerte presencia en el CURZA y ha logrado aglutinar tras de si a importantes sectores enemistados con las gestiones de las carreras y del CURZA hegemonizadas por el radicalismo.

La sorpresa

La perfonmance del ERU resultó sorpresiva. Y es que este pequeño grupo de estudiantes actúa (no milita) en la universidad hace unos pocos meses y solo ha propuesto como actividad “realizar torneos de fútbol”. Igualmente hay una explicación. Este grupo es apadrinado por el ex gobernador de la provincia Horacio Masachessi, denunciado por haber vaciado el Banco Provincia.

Esto explica la presencia destacada del ERU en el Diario Noticias (del cual es dueña la esposa de Masachessi). Con un tono marcadamente apolítico, se esconde la mano de lo peor del radicalismo provincial.

Desafíos del movimiento estudiantil

Se viene un 2010 movido para el movimiento estudiantil. En Comahue se pondrá en práctica la reforma de los estatutos que permitirán la elección directa de los cargos unipersonales. Claro está que esta elección no será tan directa (ni igualitaria) porque el voto estudiantil está ponderado (terriblemente disminuido) en relación al de los docentes. Igualmente el posicionamiento ante estas elecciones será un hecho de importancia.

También se abrirá el debate por la nueva Ley de Educación Superior que en Comahue generará el rechazo de las agrupaciones independientes que se oponen a toda injerencia del poder político en la Universidad, hecho que consideran un ataque a la autonomía universitaria.

Un año con desafíos y con posibilidades abiertas.

viernes, 13 de noviembre de 2009

SE VIENEN LAS ELECCIONES DE CENTRO DE ESTUDIANTES EN EL CURZA



Serán el 17 y 18 de noviembre y en esta oportunidad se presentan seis listas: el DEMo (actual conducción del centro), La Proyección Universitaria, La Franja Morada, la alianza Concertación Plural-JUP, el ERU y el PO.


Se espera que la mayor polarización se de entre la actual conducción del centro (DEMo) y las fuerzas radicales de la Franja y La Proyección.

La polarización

Si bien se presentan 6 listas, se prevé que la lucha por la conducción del centro se polarice entre la actual conducción (DEMo) y las dos fuerzas radicales más importantes: La Franja Morada y La Proyección Universitaria.

Durante este año el DEMo impulsó un proyecto de democratización del organigrama del CURZA (gobierno de las carreras) que suscitó amplios consensos en las fuerzas estudiantiles. A nivel Comahue el DEMo está integrado en el FER (Frente de Estudiantes por la Resistencia), un frente de agrupaciones independientes que protagonizaron las luchas contra la LES y la CONEAU y en favor de la democratización de la UNCo.

Por otro lado, el radicalismo universitario volverá a dirimir sus internas (de poder y recursos) en la elección de centro. La proyección realizó la apertura de un “comedor” con fondos provenientes de sus padrinos correligionarios (fondos de la legislatura y del partido de gobierno). La presencia de la Franja fue casi nula en la vida del CURZA, aunque mantuvo su lealtad a ciertos grupos de poder docentes.

Fragmentación radical

3 son las listas que responden a diferentes sectores del radicalismo. Se trata de la Proyección Universitaria (división da Franja Morada y leal al intendente Ferreira), La Franja Morada (tradicional, orgánica a la UCR) y el ERU (Estudiantes Reformistas Universitarios) apadrinada por el massachesismo y por el Diario Noticias de la Costa.

¿La lista k?


Una nueva alianza asomó la cabeza en estas elecciones de centro de estudiantes. La Concertación Plural Universitaria y Juventud Unida Peronista (JUP) sumaran sus fuerzas en estas elecciones con el objetivo de intentar romper la polarización. Se trata de fuerzas (al igual que el resto de las fuerzas radicales) que han virado en los últimos años al ritmo de los cambios de padrinazgos y coyunturas electorales.

Las fuerzas testimoniales


Estas elecciones contarán con dos fuerzas -ERU (massachesistas) y el PO (izquierda tradicional)- que buscarán algún apoyo electoral entre las 4 listas restantes. Igualmente se espera que su rol sea meramente testimonial y no influya en el curso de las elecciones.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

REFORMA DEL ORGANIGRAMA DEL CURZA: “CRÓNICA DE UN FINAL ANUNCIADO”


Luego de muchas idas y vueltas, el Consejo Directivo del CURZA definió reformar parcialmente la resolución 088/88 que regula la forma de organización de las carreras en el CURZA y las formas de elección de los coordinadores. La reforma incluyó la figura propuesta por el Centro de Estudiantes de "Consejo de Carrera" pero con una representación estudiantil que los estudiantes calificaron de "antidemocrática". Este consejo estará conformado por 8 docentes, 4 estudiantes y 1 graduado externo.

El órgano colegiado definió también dar continuidad a la figura de "Reunión de Carrera" que establecía la vieja ordenanza. Esta figura es la encargada de elegir a los coordinadores o directores de carrera y estará conformada por todos los docentes de la carrera más los delegados por año de los estudiantes.

“Lo que se recorta siempre es la participación estudiantil”

Lo dijo a una emisora local Marcelo Nuñez, presidente del Centro de Estudiantes quien también sostuvo que "se creo el órgano que proponíamos pero su conformación atenta con la representación estudiantil. Lo que se recorta siempre es la participación estudiantil. Creen que no estamos en condiciones de elegir a los coordinadores o directores de carrera". Y agregó que “con esta decisión el Consejo está imponiendo una manera de organizarnos de delegados por año. Esto es pasar por alto la forma de organización que nos damos los estudiantes”.

Desde el Centro de Estudiantes proponían la conformación del "Consejo de Carrera" a través de la paridad de los claustros docentes y estudiantil.


Para Nuñez esta decisión implica un claro ataque a la representación estudiantil: "ahora a los coordinadores lo elegirán un grupo grande de docentes (todos) y un grupo reducido de estudiantes (uno por año). Teniendo en cuenta esto, cerca de 30 docentes y 4 estudiantes elegirán a los coordinadores".

Números que insultan

Si en algún momento los estudiantes creyeron que se podía lograr una reforma del organigrama que abra una mayor participación, esta posibilidad quedó desterrada en la última sesión del Directivo. Y es que la “casta profesoral” hizo valer todo su poder para asegurar una reforma que significa un claro atentado contra la representación de los estudiantes en los órganos de gobierno de las carreras.

Con esta reforma la representación estudiantil está más disminuida aun que con la reforma que aprobó la ultima Asamblea Universitaria para la conformación de los Consejos Directivos. Allí la reforma que se aprobó es de 8 docentes 4 estudiantes, 3 no docentes y 1 graduado externo. En este caso, el Consejo de Carrera estará conformado por 8 docentes, 4 estudiantes y 1 graduado externo.


En el caso de la Reunión de Carrera estará conformada por todos los docentes afectados a la carrera y la representación estudiantes de un delegado por año.

La elección que no fue

Recordemos que la gestión del CURZA (encabezada por el decano Miguel Silva y la Secretaria Académica, Viviana Bolletta), había llamado a la elección de delegados estudiantiles (con el sistema de un estudiante por año), pero está no se realizó porque ningún estudiante quiso participar de lo que consideran: "un acto antidemocrático definido por la gestión del CURZA y el Consejo Directivo".

Los padrones estaban publicados y hasta se había fijado un día y un horario para la elección. Sin embargo ningún estudiante se apersonó y no hubo elección en un claro acto de repudio generalizado de los estudiantes a esta forma de elección que retrotrae al CURZA varios años en sus formas de gobierno de las carreras.

El consenso estudiantil

Un elemento que resultó destacable en todo este proceso fue el amplio consenso que suscitó el proyecto de reforma del organigrama elaborado por la conducción del Centro de Estudiantes (DEMo). Dentro del Consejo Directivo el proyecto contó con el apoyo de los tres consejeros directivos (de fuerzas tan diferentes como el mismo DEMo, La Franja Morada y la Proyección Universitaria) y una consejera del claustro de graduados.

Fuera del Consejo, el proyecto fue debatido, modificado y mejorado por sucesivas asambleas que se vienen desarrollando desde el año pasado.

Debate cerrado

La casta profesoral cerró el debate. No tuvo ningún reparo en la posición estudiantil y definió en absoluta defensa de sus intereses corporativos: sostener en el poder a una camarilla minoritaria, autoritaria y antidemocrática.

Todo esto no hace más que revelar el miedo que este sector le tiene a la ampliación de la participación de los sectores estudiantiles. Detrás de estas definiciones políticas hay claros sesgos ideológicos que nos ponen al tanto de cómo entienden la construcción del conocimiento los sectores enquistados y minoritarios.

jueves, 15 de octubre de 2009

DESAFÍOS DE LA NUEVA LEY DE MEDIOS. CHARLA CON NÉSTOR BUSSO, PRESIDENTE DEL FORO ARGENTINO DE RADIOS COMUNITARIAS.


Néstor Busso, miembro de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, dara detalles sobre la nueva Ley de Servicios Audiovisuales sancionada el pasado viernes 9. La charla se propone plantear los posibles impactos de la nueva ley en el escenario mediático regional.

-Lunes 19 de octubre - 16 a 18 hs.

-Aula 3- CURZA (Ayacucho y Esandi).

Organiza: La orientación en Comunicación del CURZA


Invita: Centro de Estudiantes del CURZA – Conducción DEMo

martes, 13 de octubre de 2009

SE VIENE EL "DEMOLIENDO TELES 4" JORNADAS NACIONALES DE ESTUDIANTES DE COMUNICACIÓN EN ROCA


Los días 15, 16 y 17 de octubre se realizarán por primera vez en la Facultad de Derecho y Cs Sociales de la Universidad Nacional del Comahue, las Jornadas Nacionales de Estudiantes de Comunicación, DEMOLIENDO TELES. Como todos los años los ejes centrales del encuentro son: Comunicación, política, subjetividad y poder. El evento está avalado académicamente por las Universidades Nacionales del Comahue, de Quilmes y de La Plata.


Este año, contarán con la presencia de diferentes referentes del ámbito de la comunicación de Argentina y de America Latina, medios alternativos, organizaciones sociales, políticas y sindicales, y otr@s actor@s sociales que trabajan en diferentes aspectos de la comunicación.Las temáticas a tratar en las mesas son:


Comunicación y género, Situación de l@s trabajadores/ as de prensa, la comunicación como herramienta de organización, software libre, medios alternativos, ley de radiodifusión, entre otros temas. En paralelo se desarrollarán actividades como muestras fotográficas, proyecciones audiovisuales, obras de teatro, presentaciones de libros, etc.La inscripción es libre y gratuita y se entregarán certificados a quienes asistan.


Para más información:http://www.demolien/ doteles4. blogspot. comdemoliendoteles4@ gmail.comFacebook: Demoliendo TelesContactos:Martín: 0299 - 15-4656595Leonardo: 0299 - 15-4232442


-Colectivo Organizador* El Túnel (Universidad de Quilmes) * Colectivo de trabajo de Periodismo - CAUCE (UNLP) * Independencia - FER (Universidad del Comahue) * Viejo Topo - Poder Estudiantil (UBA) * Viejo Topo - Colectivo Universitario